Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero.
Mateo 6, 24
Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero.
Mateo 6, 24
-Oye, Paco ¿Tú crees que la edad nos ha hecho más sabios?
-¡Claro que sí! Gracias a lo que he vivido me sé de memoria cuarenta años de alineaciones de mi equipo de fútbol.
-Yo no me refería a eso…
-Y yo no voy a dejar que me jodas la tarde.
Tragedy, when the feeling’s gone and you can’t go on.
It’s tragedy, when the morning cries and you don’t know why,
it’s hard to bear. With no one to love you, you’re going nowhere.
Tragedy, when you lose control and you got no soul.
It’s tragedy, when the morning cries and you don’t know why,
It’s hard to bear. With no one beside you, you’re going nowhere.
Tragedy
Náufragos de un mar de dudas
navegaremos los dos,
víctimas de esta locura
poco frecuente
de un amor contracorriente.
Ten valor y quiéreme siempre
tal como soy.
Tino Casal, Tal como soy
A dos amigos se apareció un oso:
el uno, muy medroso,
en las ramas de un árbol se asegura:
el otro, abandonado a la ventura,
se finge muerto repentinamente.
El oso se le acerca lentamente;
mas como este animal, según se cuenta
de cadáveres nunca se alimenta,
sin ofenderlo lo registra y toca,
huélele las narices y la boca;
no le siente ni el aliento,
ni el menor movimiento;
y así, se fue diciendo sin recelo:
“Este tan muerto está como mi abuelo”.
Entonces el cobarde,
de su gran amistad haciendo alarde,
del árbol se desprende muy ligero,
corre, llega y abraza al compañero,
pondera la fortuna
de haberle hallado sin lesión alguna,
y al fin le dice: “Sepas que he notado
que el oso te decía algún recado.
¿Qué pudo ser?” –“Diréte lo que ha sido;
estas dos palabritas al oído:
Aparta tu amistad de la persona
que si te ve en el riesgo, te abandona”.
Félix M. Samaniego
Todas las ciudades eran pocas a sus ojos.
Ella quiso barcos y él no supo qué pescar.
Y al final, números rojos
en la cuenta del olvido.
Y hubo tanto ruido
que al final llegó el final.
Mucho, mucho ruido,
ruido de ventanas,
nidos de manzanas
que se acaban por pudrir.
Mucho, mucho ruido;
tanto, tanto ruido.
Tanto ruido y al final
por fin el fin.
(…)
Mucho mucho ruido,
ruido de tijeras,
ruido de escaleras
que se acaban por bajar.
Mucho, mucho ruido;
tanto, tanto, ruido.
Tanto ruido y al final,
tanto ruido y al final,
tanto ruido y al final…
…la soledad.
Joaquín Sabina
Fallar es sembrar la duda acerca de todo en lo que creemos, de todo por lo que hemos luchado.
V de Vendetta
España, en uso de su soberanía, y representada por las Cortes Constituyentes, decreta y sanciona esta Constitución.
TÍTULO PRELIMINAR – Disposiciones generales
Artículo 1. España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia.
Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.
La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones.
La bandera de la República española es roja, amarilla y morada.
Artículo 2. Todos los españoles son iguales ante la ley.
Artículo 3. El Estado español no tiene religión oficial.
Artículo 4. El castellano es el idioma oficial de la República.
Todo español tiene obligación de saberlo y derecho de usarlo, sin perjuicio de los derechos que las leyes del Estado reconozcan a las lenguas de las provincias o regiones.
Salvo lo que se disponga en leyes especiales, a nadie se le podrá exigir el conocimiento ni el uso de ninguna lengua regional.
Artículo 5. La capitalidad de la República se fija en Madrid.
Artículo 6. España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional.
Artículo 7. El Estado español acatará las normas universales del Derecho internacional, incorporándolas a su derecho positivo.
Todos habéis tenido problemas en alguna ocasión. Y esta vez te tocó a ti. ¡Qué desconsuelo, cuánta necesidad de apoyo! No está bien que se rían en la cara de uno, claro está; si lo hacen a la espalda puedes, al menos, no enterarte. Ciertamente, había razones para que estuvieras triste, las mismas para que él estuviera cerca. En esos momentos, uno intenta dar, sinceramente, lo mejor de sí mismo. Y él parece conseguirlo. La amistad -es más, el cariño- fluye a la misma velocidad que el alcohol. Y ambos fluyen muy rápido.
La resaca es criminal. El alcohol desaparece y la amistad se esfuma con él. Llega la realidad. El domingo es largo.
El lunes se presenta prometedor. Como al principio de una novela o al final de una película, aparecen los agradecimientos. Entregarás las medallas a quienes se lo merecen. Él ve caras felices, sonrientes. Se busca pero no se encuentra. Sencillamente no está. Su nombre no está en la lista, su foto no está en la orla. De nada le sirvieron su sincera preocupación por quien lo necesitaba, las quejas que escuchó y los abrazos que dio y recibió. Otros ocupan su lugar. Él no está.